sábado, 21 de febrero de 2009

TOWEL ON MY HEAD


Voy a contarles una historia, muy particular, me sucedió hace unos años, en 1 viejo hospital. Un parto fue suficiente para empezar con el garrón.
Y ahí es cuando verdaderamente empieza, y si quieren arranco del principio pero debo de advertirles que no recuerdo muy bien. La cuestión es que yo tenía que ser mujer y salió todo lo contrario (dicen) y, también he oído que de los 3 partos (el de mis hermanos y el mío), al único que mi padre entró, por diferentes motivos, fue al mío. De alguna manera me hace sentir mas querido por mi viejo. chiste, a decir verdad..
A decir verdad este es uno de esos momentos en que, si me dan a elegir (por falta de cabeza y abundancia de ignorancia, valga la redundancia), tengo que tomar "compañía". Porque creéme que ver este cielo teñido de violeta, los árboles agitandose, y sentir el viento cantando "UUUUUUUU", no provocan miedo exactamente; pero de alguna manera da que pensar. Si, es este uno de esos momentos en que la nostalgia ataca nuevamente la cordura y, ahogarme en alcohol como anoche parece ser la opción mas indicada. Es raro no? Me refiero a ver como (literalmente hablando), una noche uno esta en cualquiera rompiendo las bolas en Rioja y Rosas y, 24 hs después, esta tirado en la pc, solo en casa, iluminado por nada mas que la luz del monitor y las pocas ideas que va volcando sobre el blog. Y al otro lado de la cabeza se encuentra ese debate eterno; "me voy a dormir" - "es sábado a la noche, por lo menos desvelate si no vas a salir". Nunca les pasó? Que una noche no salieron de joda y piensan "Ojalá que llueva como la puta madre y que no salga nadie." No? Seré yo el egoísta entonces.

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