sábado, 31 de enero de 2009

go4it



Some say, we're never meant to grow up. Truth be told, I believe people don't think before they make up their minds.They don't seem to realize I'm fine just the way I am. And all I wanna do right now is waste my time with u. I'm down for honor, and for love, I ain't down for things I don't really dig. But u were never really anything at all! And I wanted to be all you need. Somehow here is gone (yeah, just like the song). Design, configuration and even Transfiguration are the kinda things I'd like to see you pulling Off or, at least, pulling Out of the hat. Don't really care. Know for sure you were never really anything at all. Say would you shoot me down if you just don't believe? C'mon love we know that this was never mean't to be. Again; don't care. Oh what can I say so u won't walk away? I'm sure of one thing, the answer ought to be out there, somewhere..

martes, 27 de enero de 2009

Carreras secretas


La teoría según la cual todos los objetos del universo se influyen mutuamente, aun más allá de la causalidad y el silogismo, ha sido sostenida por muchas civilizaciones.

Se sabe que la visión de un meteorito asegura el cumplimiento de un anhelo. La incompetencia de los emperadores chinos produce terremotos. El futuro imprime advertencias en las entrañas de las aves.

La adecuada pronunciación de una palabra puede destruir el mundo.

Yo, desde chico, he participado -sin admitirlo- de estas convic- ciones. Con toda frecuencia, me imponía sencillas maniobras y preveía unas módicas sanciones para el caso de su incumplimiento. Antes de acostarme, cerraba las puertas de los roperos, sabiendo que si no lo hacía debería soportar pesadillas. Bajaba de la cama con el pie derecho. Evitaba pisar baldosas celestes. Al interrumpir la lectura, cuidaba de hacerlo en una palabra terminada en ese.

Los castigos que imaginaba eran al principio leves. Pero después empecé a jugar fuerte. Si me cortaba las uñas por las noches, mi madre moriría; si hablaba con un japonés, quedaría mudo; si no alcanzaba a tocar las ramas de algunos árboles, dejaría de caminar para siempre.

Este repertorio legislativo fue creciendo con el tiempo y al llegar mi adolescencia, mi vida transcurría en medio de una intrincada red de obligaciones y prohibiciones, a menudo contradictorias.

Todo se hizo más simple -más dramático- cuando descubrí las carreras secretas.

Describiré sus reglas. Se trata de elegir en la calle a una persona de caminar ágil y proponerse alcanzarla antes de llegar a un punto establecido. Está rigurosamente prohibido correr.

Antes del comienzo de cada justa, se deciden las recompensas y penalidades: si llego a la esquina antes que el pelado, aprobaré el examen de lingüística.

Durante largos años, competí sin perder jamás. Me asistía una ventaja decisiva: mis adversarios no estaban enterados de su par- ticipación y por lo tanto, casi no oponían resistencia. Obtuve premios fabulosos. En Constitución, me aseguré vivir más de noventa años. En la calle Solís, garanticé la prosperidad de mis familiares y amigos. En el subterráneo de Palermo, por escaso margen, logré que Dios existiera.

Tantas victorias me volvieron imprudente. Cada vez elegía rivales más difíciles de alcanzar. Cada vez los castigos que me prometía eran más horrorosos.

Una tarde, al bajar del tren en Retiro, puse mis ojos en un ma- rinero que marchaba unos veinte pasos delante de mí. Me hice el propósito de alcanzarlo antes de la puerta del andén.

Con el coraje y la generosidad que suelen ser hijos del aburrimiento, resolví jugármelo todo. Una vida feliz, si ganaba. Una existencia mezquina, si perdía. Y como una compadreada final, me vacié los bolsillos: aposté el amor de la mujer deseada.

Apuré la marcha. Poco a poco fui acortando las ventajas que el joven me llevaba. Las dificultades comenzaron pronto: un familión me cerró el camino y perdí segundos preciosos. Al borde del ridículo, ensayé el más veloz de los pasos gimnásticos. El infierno me envió unos changadores en sentido contrario. Después tuve que eludir a unas colegialas que se divertían empujándose. La carrera estaba difícil, tuve miedo.

Ya cerca de la meta, conseguí ponerme a la par del marinero.

Lo miré y descubrí algo escalofriante: él también competía. Y no estaba dispuesto a dejarse vencer. Había en sus ojos un desafío y una determinación que me llenaron de espanto.

En los últimos metros, perdimos toda compostura. Pedíamos permiso a los gritos y sin el menor pudor, empujábamos a cual- quiera. Pensé en la mujer que amaba y estuve al borde del sollozo. En el último instante, cuando ya parecía perdido, una reserva misteriosa de fortaleza y valor me permitió cruzar la puerta con lo que yo creí una ínfima ventaja.

Sentí alivio y felicidad. Pensé que aquella misma noche mis sueños amorosos empezarían a cumplirse. No pude reprimir un ademán de victoria. Alcé los brazos y miré al cielo. Después, co- mo en un gesto de cortesía, busqué al marinero. Lo que vi me lle- nó de perplejidad. También él festejaba con unos saltitos ridículos. Por un instante nos miramos y hubo entre nosotros un no expresado litigio.

Era evidente que aquel hombre creía haberme ganado. Sin embargo, yo estaba seguro de haberle sacado, al menos, una baldosa.

Entonces dudé. ¿Había calculado bien? ¿Cuál sería el precedi- miento legal en esos casos? Desde luego, no me atreví a consultarlo con el marinero. Me alejé confundido y pensé que pronto conocería el veredicto. Una vida dichosa, un amor correspondido, darían fe de mi triunfo. La suerte aciaga, el rechazo terco, me ha- rían comprender la derrota.

Pasaron los años y nunca supe si en verdad gané aquella carre- ra. Muchas veces fui afortunado, muchas otras conocí la desdicha.

La mujer de mis sueños me aceptó y rechazó sucesivamente.

Todas las noches pienso en buscar a aquel marinero y preguntarle cómo lo trata la suerte. Solamente él tiene la respuesta acerca de la exacta naturaleza de mi destino. Quizá, en alguna parte, también él me esté buscando.

Me niego a considerar una posibilidad que algunos amigos me han señalado: la inoperancia de los triunfos o derrotas obtenidos en carreras secretas.



(Libro del Fantasma, A.Dolina)

domingo, 25 de enero de 2009

Instrucciones para abrir el paquete de jabón Sunlight (El Libro del Fantasma, A. Dolina)




(Trabajo realizado por Manuel Mandeb por encargo de la agencia de publicidad Vivencia.)
1) Busque la flecha indicadora.
2) Presione con el dedo pulgar hasta que el cartón del envase ceda.
3) Disimule. Soy un joven escritor que no tiene otra ocasión que ésta de conectarse con las muchedumbres. Usted finja que sigue abriendo este estúpido paquete y yo le diré algunas verdades.
4) Los vendedores de elixir nos convidan todos los días a olvidar las penas y mantener jubiloso el ánimo. El Pensamiento Oficial del Mundo ha decidido que una persona alegre es preferible a una triste.
5) La medicina aconseja cosmovisiones optimistas por creerlas más saludables. Al parecer, la verdad perjudica la función hepática.
6) Viene gente. Siga la línea de puntos en la dirección indicada por la flecha.
7) Escuche bien porque tenemos poco tiempo: la tristeza es la única actitud posible que los compradores de este jabón pueden adoptar ante un universo que no se les acomoda. Toda alegría no es más que un olvido momentáneo de la tragedia esencial de la vida. Puede uno reírse del cuento de los supositorios, pero éste es apenas un descanso en el camino. Uno juega, retoza y refiere historias picarescas, solamente para no recordar que ha de morirse. Ese es el sentido original de la palabra diversión: apartar, desviar, llamar la atención hacia una cosa que no es la principal.
8) Conversar acerca de estos asuntos es considerado de la peor educación. Los comerciantes se escandalizan, las personas opti mistas huyen despavoridas, los maximalistas declaran que la angustia ante la muerte es un entretenimiento burgués y los escritores comprometidos gritan que la preocupación metafísica es literatura de evasión. Al respecto, mientras le recomiendo que no deje el paquete de jabón al alcance de los niños, le juro que todo lo que se escribe es de evasión, menos la metafísica: las noticias políticas, los libros de sociología, los horarios del ferrocarril, los estudios sobre las reservas de petróleo, no hacen más que apartarnos del tema central, que es la muerte.
9) Calcule 100 gr de jabón por cada kilo de ropa sucia.
10) Cuanto más inteligente, profunda y sensible es una persona, más probabilidades tiene de cruzarse con la tristeza. Por eso, las exhortaciones a la alegría suelen proponer la interrupción del pensamiento: "es mejor no pensar..." Casi todos los aparatos y artificios que el hombre ha inventado para producir alegría suspenden toda reflexión: la pirotecnia, la música bailable, las cantinas de la Boca, el metegol, los concursos de la televisión, las kermeses.
11) Separe la ropa blanca de la ropa de color. Y entienda que la tristeza tiene más fuerza que la alegría: un hombre recibe dos noticias, una buena y una mala. Supongamos que ha acertado en la quiniela y que ha muerto su hermana. Si el hombre no es un canalla, prevalecerá la tristeza. El premio no lo consolará de la desgracia. Byron decía que el recuerdo de una dicha pasada es triste, mientras que el recuerdo de un pesar sigue siendo pesaroso.
12) No mezcle este jabón con otros productos y no haga caso de los sofistas risueños. Tarde o temprano alguien le dirá: "Si un problema tiene solución, no vale la pena preocuparse. Y si no la tiene, ¿qué se gana con la preocupación?". Confunde esta gente las arduas cuestiones de la vida con las palabras cruzadas. La soledad, la angustia, el desencuentro y la injusticia no son problemas sino tragedias, y no es que uno se preocupe sino que se desespera.
Lloraba Solón la muerte de su hijo. Un amigo se acerca y le dice:
¿Por qué lloras, si sabes que es inútil?
—Por eso —contestó Solón— porque sé que es inútil.
13) No está tan mal ser triste, señora. El que se entristece se humilla, se rebaja, abandona el orgullo. Quien está triste se ensi misma, piensa. La tristeza es hija y madre de la meditación. Par ticipe del concurso "Vacaciones Sunlight" enviando este cupón por correo.
14) Ahora que se fue el jabonero, aprovecharé para confesarle que suelo elegir a mis amigos entre la gente triste. Y no vaya a creer el ama de casa Sunlight que nuestras reuniones consisten en charlas lacrimógenas. Nada de eso: concurrimos a bailongos atorrantes, amanecemos en lugares desconocidos, cantamos canciones puercas, nos enamoramos de mujeres desvergonzadas que revolean el escote y hacemos sonar los timbres de las casas para luego darnos a la fuga. Los muchachos tristes nos reímos mucho, le aseguro. Pero eso sí: a veces, mientras corremos entre carcajadas, perseguidos por las víctimas de nuestras ingeniosas bromas, necesitamos ver un gesto sombrío y fraternal en el amigo que marcha a nuestro lado. Es el gesto noble que lo salva a uno para siempre. Es el gesto que significa "atención, muchachos, que no me he olvidado de nada".
NOTA: Las instrucciones para abrir el paquete de jabón Sunlight fueron rechazadas.

Historia De Sábado a la Noche


As you'll see, I haven't been able to wait for a whole week to write down my new Ephemeral thoughts.. think this crap might become my new journal jajaja.. Bue, suficiente.. hoy caigo aca para.. no estoy seguro. Vamos a ver que sale. Un amigo de otro amigo de otro amigo, le contó a su amigo, quien a su vez le contó al amigo de mi amigo, quien me contó a mi, su Historia de Sábado a la Noche.. ya con el solo recordarla me resulta bastante hilarante, si.. pero no tiene nada que ver con lo que a ustedes se les ocurre..
En fin, el hecho es que Albano Cerrutti (si, lo dejo en el anonimato para respetar su privacidad) estuvo anoche, por primera vez en meses, bajo los efectos de nada muy raro. "Ahhhhhhhh eso era nomá?" Pensarán ustedes..
Emm no, no es tan simple.. ya que no fue una borrachera cualquiera de fin de semana.. la cuestión es que Albano esta padeciendo ahora una fuerte depresión aguda a causa de sus desamores.. y Yo personalmente opino que fue ésto lo que lo hizo creer que saliendo campeón con C.A.P (Club Atlético Provincial) iba a atraer nuevamente la atención de su amada.
Triste y muy errada deducción, ya que ella no estaba al tanto de la gran final de esa noche, ni siquiera el resto de su equipo lo sabía, pero el punto es que allí estaban todos, en la terraza de la casa de Melita, para ayudar a Albano a ganar el GranTorneoDeFútbolGran. Pero como en toda historia de amor, el nudo no se desata tan fácil, el asunto era que Albano estaba comiendo banco! Su archienemigo Enrique, (quien además en el pasado había sido pareja de la actual enamorada de Albaño), estaba jugando de titular en su puesto!
Dado que todos sabían (incluido el generoso DT Federico) que si Albano no jugaba podría no acatar la atención de Ella, decidió ponerlo en los últimos 15 minutos de partido.
Con el marcador en negativo (2-1 abajo), el CAP recibe un penal a su favor en los últimos 2 minutos a causa de una fuerte entrada del arquero contrario hacia nuestro protagonista.. quien recibió la orden de ejecutar el tiro.. yyyyyyyyyyyy lo ataja el arquero! Para estas alturas Albano ya lloraba de la desesperación y Dios decidió iluminarlo con una oportunidad mas.. en la que logra convertir, yComoEraPartidoDeIdaYVuelta,YEstabanJugandoDeVisitanteSuGolValio
DobleYSalieronCampeonoesPeroDespuesElAntidopingDioPositivoYAlbi
PerdioParaSiempreLaOportunidadDeReconquistarASuAmadaYPara
SiempreLloroYLuegoDivagoPorLasCallesRosarinasHastaLlegarASuCasa,
dormirse, y olvidar de su Historia De Sábado a la Noche. Colorín Colorado este cuento se ha terminado- Triste ver del otro lado de la historia que las pelotas que Albano pateaba eran en realidad botellas y bolsas de ropa, ver que la hinchada era en realidad el vecino que se quejaba de los gritos, ver que el arquero contrario era en realidad su amigo Jefté, el DT era su otro amigo Federico o ver que las tarjetas que sacaba el arbitro (Ramiro, su amigo) en realidad naipes españoles. No se confundan, no era broma. Albano creyó en realidad que estaba jugando. Triste.


Soy yo el único al que le recuerda un poquito al Quijote esto?



Albano no tomés mas, no quiero ser tu Cervantes de nuevo amigo.

sábado, 24 de enero de 2009

Weightless



feelin weightless, wanna brand new house HAA -
still holding those wet towels on my head. pointless, the hit is unbearable anyway - just wanna lay down, pull off tonite's Great gatherin with my "pows" get drunk, get naked and run down or up the street.
and yes, i've cut my hair and eventually will change my name to "Ivan ComeBurritos"
will drive 15 cars and Will stay skinny, although I'll still be eating like f****** hurley -

i ain't no fuckin inmigrant, i ain't no fuckin foreigner, and DK why I put the FUCKIN before the words. i ain't no racist either. it ain't me, ain't no signator's son